El profesor Gallego Gil
plantea una serie de cuestiones acerca de los estudios a distancia que
seguramente se haya planteado cualquier alumno que se acerque a unos estudios
de este tipo. Se pregunta acerca del desarrollo de los estudios, el
acompañamiento del estudiante, la soledad
y posible desmotivación ante las dificultades, repercusiones de la
distancia con compañeros y profesores, etc. Si observamos el fondo de estas
preguntas podremos observar cómo existe una figura clave para sortear estas
dificultades: el tutor. Por ello, es importante analizar qué es una tutoría,
qué tipos hay y qué funciones debe ser capaz de desarrollar un tutor.
En este sentido es
importante analizar las funciones de los dos tipos de tutorías mencionadas por
Gallego Gil:
-
Tutoría académica: En
este caso el tutor se ocupa de solventar dudas de tipo académico, como puede
ser la metodología o la evaluación. Esta tutoría es fundamental en la educación a distancia por la dificultad
extra que supone la no asistencia a clases presenciales.
-
Tutoría de orientación: Este
tipo de tutoría, menos común en la educación presencial, es un pilar importante
de la educación a distancia. Son muchas las dudas y problemas que surgen al
margen de las cuestiones puramente académicas y que requieren que una figura de
confianza, próxima al estudiante, ayude a solucionar.
¿Qué piensan de la
afirmación que realiza Llorente Cejudo, Mª C. (2006)?
“Tutorizar no es simplemente “pasar”
un documento word a uno pdf y subirlo a la red, no es simplemente mandar por
correo una actividad y proporcionar una calificación, y en muchísima menor
medida es seguir creyendo que el profesor es el único medio que puede
garantizar el aprendizaje del alumno”.
La afirmación anterior proporciona la base
para una comprensión profunda del papel que debe desempeñar un tutor.
Efectivamente, un tutor es una figura mucho más importante para un estudiante y
no debe quedarse en la parte pragmática que supone proporcionar al alumno
información y corregir sus tareas, sino que debe ser una figure que le ayude y
guíe en todo lo que conlleva el proceso de aprendizaje.
Por otro lado, la sociedad actual y la
difusión de las TIC hacen que el aprendizaje del alumno, formal y no formal,
tenga muchos canales para llegar al alumno. El profesor siempre seguirá siendo
un pilar fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, sin embargo no es el
único.
¿Y la de Rodríguez, N.
(2014)?
“El tutor en la educación a distancia
adquiere un rol más activo, no espera a que el educando se “acerque” a él, como
es común en la educación presencial, sino que busca al estudiante durante todo
el proceso educativo orientándole y motivándole para que no se sienta solo
durante su andadura educativa a distancia.”
En la
educación semipresencial o a distancia el rol del tutor es vital para el
alumno, tanto desde el punto de vista de la tutoría académica como de la
tutoría de orientación. En muchas ocasiones el alumno está perdido, no sólo en
cuanto al temario a estudiar o la evaluación de la materia, sino también en la
parte técnica, metodológica, de organización y de comunicación con otros
compañeros y profesores. Es por eso por lo que se necesita un tutor proactivo
que acompañe su trabajo y desarrollo.
Referencias
bibliográficas:
Rodríguez, N. (2014). El tutor frente a la
educación a distancia: concepciones, funciones y estrategias tutoriales. Revista de Educación, Cooperación y
Bienestar Social, 3. Recuperado de:http://www.revistadecooperacion.com/numero3/03-04.pdf
No hay comentarios:
Publicar un comentario